La Dieta del Pecado
- 11 nov 2016
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La dieta del pecado. Se puede ser Santo? O dicho de una manera más comprensible para algunos; Se puede vivir apartado del pecado y consagrado para Dios? Hay dos posturas con respecto al tema "Pecado". #1. Soy imperfecto, soy débil y soy humano, es obvio que somos imperfectos, es obvio que somos humanos y es más obvio que por naturaleza somos débiles.
La palabra de Dios es clara en decir cuál es la razón de concretar el pecado:
Todo lo contrario, cada uno es tentado cuando sus propios malos deseos lo arrastran y seducen. Luego, cuando el deseo ha concebido, engendra el pecado; y el pecado, una vez que ha sido consumado, da a luz la muerte. Santiago 1: 14 - 15
Fallamos o pecamos cuando nuestros deseos nos dominan, aunque cada uno de nosotros ha sido dotado con DOMINIO PROPIO. 2 Timoteo 1:7 Pues Dios no nos ha dado un espíritu de timidez, sino de poder, de amor y de dominio propio.
Tampoco podemos poner como excusa al pecado la "Gracia De Dios" porque el apóstol Pablo escribió; Romanos 6:2 ¡De ninguna manera! Nosotros, que hemos muerto al pecado, ¿cómo podemos seguir viviendo en él? No.1 La Gracia De Dios no debe de ser una excusa para pecar a cómo nos antoje. No. 2 Ver el Pecado como una razón para buscar más De Dios, es decir, es imposible que no fallemos en este camino hacia la vida eterna, pero hay una gran diferencia entre fallar con la excusa de que somos imperfectos y fallar con el dolor de que bien pudiste haber sido fiel. Cuando fallamos y sentimos dolor de lo que hicimos es una señal pura de que el Espíritu Santo De Dios esta redarguyendo nuestra vida, como consecuencia debería de haber en nosotros un anhelo más profundo de buscar más De Dios para no volver a fallar.
El apóstol Pablo animaba a Timoteo de la siguiente manera; 2 Timoteo 2:1 Así que tú, hijo mío, fortalécete por la gracia que tenemos en Cristo Jesús. Fallarle a Dios debería de provocar en nosotros un deseo de mejorar, un deseo de ser fieles a Dios, un deseo de no volver a cometer el mismo error, un deseo de superarnos en esas áreas que nos provocan tropezarnos. Romanos 7:20 Y si hago lo que no quiero, ya no soy yo quien lo hace sino el pecado que habita en mí. El Apostól Pablo se describe a Timoteo:
Este mensaje es digno de crédito y merece ser aceptado por todos: que Cristo Jesús vino al mundo a salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero. 16 Pero precisamente por eso Dios fue misericordioso conmigo, a fin de que en mí, el peor de los pecadores, pudiera Cristo Jesús mostrar su infinita bondad. Así vengo a ser ejemplo para los que, creyendo en él, recibirán la vida eterna. 17 Por tanto, al Rey eterno, inmortal, invisible, al único Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén. 1 Timoteo 1:15
Pablo le dice a los pecadores; yo soy el primero pero por su gracia soy salvo. El Apostól sentía la necesidad De Dios en su debilidad. 2 Coríntios 12:9 pero él me dijo: «Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad.» Por lo tanto, gustosamente haré más bien alarde de mis debilidades, para que permanezca sobre mí el poder de Cristo. Lejos de excusarnos de nuestras debilidades búscanos de buena gana el favor De Dios para fortalecernos, pues Él se perfecciona en nuestras debilidades.
Ahora bien, podemos vivir nuestra vida cristiana de dos maneras: Excusándonos por nuestras fallas o reconociendo nuestra debilidad y buscando más de Dios cada día. Una vida mediocre en el evangelio es aquella que no le pone atención a su vida constante de pecado, porque simplemente cree que es normal y que todos lo hacen, pero la realidad es que Dios nos llamó cuando andábamos en nuestros delitos y pecados, nos perdonó, nos restauró y ahora desea que cada día luchemos por agradarlo no haciendo lo que antes hacíamos, sino buscado su favor a través de lo estipulado en su Palabra. Muchos quieren grandes cosas de parte de Dios, pero ni siquiera se preocupan ni un segundo por ser santos delante de El. Es hora de comenzar a preocuparnos cada día por ser santos, es decir apartados del pecado y consagrados para Dios.
Por eso, dispónganse para actuar con inteligencia; tengan dominio propio; pongan su esperanza completamente en la gracia que se les dará cuando se revele Jesucristo. 14 Como hijos obedientes, no se amolden a los malos deseos que tenían antes, cuando vivían en la ignorancia. 15 Más bien, sean ustedes santos en todo lo que hagan, como también es santo quien los llamó; 16 pues está escrito: «Sean santos, porque yo soy santo.» 1 Pedro 1:13
Ahora la pregunta...
¿Se puede ser santos?




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